Estimado líder de procesos:
¿Cuántas horas de su equipo se van cada semana en tareas que un sistema bien diseñado podría resolver solo, sin que la información salga de sus manos?
Es la pregunta que casi toda organización se hace constantemente. Llevo varios años en gestión de proyectos respondiéndola desde el diseño, el desarrollo web y, recientemente, con la inteligencia artificial aplicada — y me gustaría apoyarles para mejorar sus procesos.
Voy directo al punto: le doy ejemplos de lo que puedo hacer (puede consultarme por su caso puntual):
Si me uno a su equipo, lo primero que haría es mirar de cerca los procesos que se me encomienden — procesos que hoy dependen de que alguien copie, busque o recuerde dónde quedó un documento. La mayoría de esas tareas se pueden automatizar sin perder el criterio humano donde de verdad hace falta: usted decide qué se automatiza y qué sigue pasando por sus manos. Después vendría su presencia digital: no una vitrina que dependa de un desarrollador cada vez que hay que cambiar una foto o un texto, sino un sitio que su propio equipo pueda mantener por chat, sin conocimientos técnicos.
Lo que gana su empresa con esto es tiempo: menos horas perdidas en tareas repetitivas, respuestas más rápidas a quienes los contactan y una presencia digital que refleja su marca con la misma disciplina con la que llevo más de una década en gestión de proyectos.
Esto no es una promesa sin respaldo. He gestionado proyectos digitales para organismos de cooperación internacional, universidades y empresas del sector turístico. Mi desarrollo profesional más reciente está enfocado en llevar esa misma disciplina a proyectos con inteligencia artificial: sistemas que buscan información dentro de los propios documentos de una organización sin exponerlos a terceros, y que responden con lo que esos documentos de verdad dicen.
Sé que la inteligencia artificial genera dudas legítimas sobre privacidad, calidad y propiedad intelectual, entre otras cuestiones importantes, y sobre qué pasa con el trabajo de un equipo. No vengo a reemplazar a nadie — no creo que la IA reemplace directamente empleados, sino que mejora su desempeño: vengo a quitarle a su equipo las tareas que nadie disfruta hacer, para que dediquen su tiempo a lo que sí necesita criterio humano.
En mi hoja de vida está el detalle completo de mi trayectoria. Estoy disponible para conversar sobre cómo esto se aplicaría concretamente a sus objetivos, tiempo completo o por proyecto, como mejor les convenga.
Quedo atento.